SE
RECIBEN 6.000 CONSULTAS DE ASEGURADOS AL MES
DENUNCIAS
EN LA SUPER
La Superintendencia recibe un aluvión
de 6.000 consultas de asegurados por mes, pero sólo
100 se transforman en denuncias concretas. El 70 % corresponde
al ramo seguro automotor, pero por un extraño artilugio
legal los terceros a menudo principales damnificados
no tienen derecho a formular denuncias en el organismo.
Hasta
hace sólo tres años, el pobre cristiano
que intentaba hacer una denuncia en la Superintendencia
de Seguros de la Nación estaba condenado a transitar
un vía crucis por los pisos del imponente edificio
de Av. Julio A. Roca 721. Cuando ingresaba se lo
derivaba a la gerencia que correspondía y en los
hechos terminaba pululando por los pasillos del edificio,
reconoce una fuente del organismo de control.
A pocos meses de iniciado 2002 y ante el caos generalizado
que provocó la salida de la convertibilidad y la
consecuente ruptura de todos los contratos, el entonces
superintendente Claudio Moroni decidió crear la
Unidad de Atención al Público, sector que
en la jerga interna del organismo se llamó sin
rodeos Pesificación.
Cuando el 24 de agosto de 2004 se crea la nueva estructura
de la Superintendencia de Seguros, el área sube
a la categoría de subgerencia, con el nombre de
Subgerencia de Relaciones con la Comunidad, y pasa a depender
en forma directa del superintendente. Se crea la
subgerencia para hacer un filtro, alivianar a las demás
gerencias y evitar que la gente pasee por los pasillos.
La idea es que allí se resuelva el problema sin
que actúe otra gerencia, pero si el problema los
excede se deriva a la gerencia correspondiente,
dice un vocero del organismo.
SEIS MIL. A tres años del cambio, hoy se
puede hablar de cifras de reclamos. La Superintendencia
de Seguros, vía la flamante Subgerencia, recibe
cerca de 6.000 consultas promedio por mes de asegurados,
de las cuales sólo unas 100 se transforman en denuncias
contra compañías de seguros, productores
y operaciones off shore.
Durante todo el 2004 recibieron 1.387 denuncias. Y en
lo que va de este año, del 1 de enero al 11 de
marzo de 2005, ya llevan recibidas otras 164, aunque esta
cifra no permite hacer una proyección anual porque
en enero la cantidad disminuye casi en un 30% respecto
de los otros meses del año.
Obviamente, en 2002 y 2003, los seguros de vida y retiro
se llevaron el primer puesto del ranking en cantidad de
denuncias (pesificación de la suma aseguradora,
franquicias en dólares, etc.).
Hoy, forzando una estadística porque todavía
no existe (está en implementación el sistema
informático), el 70% de las denuncias corresponde
a seguros automotores, el 5% a seguros del ramo combinado
familiar e integrales de comercio, el 23% a rentas vitalicias
previsionales y el 2% a otros seguros.
CAUSAS. Las causas de denuncias más frecuentes
en orden son: 1) por rechazo del siniestro a raíz
de incumplimientos contractuales (falta de pago de la
póliza); 2) por demoras en los tiempos de pago
de siniestros; 3) por falsos productores o productores
que no rinden el pago en tiempo y forma, y 4) por mala
atención de la aseguradora (falta de información
o respuestas evasivas).
El primer motivo de denuncia, la falta de pago que termina
originando el rechazo del siniestro, obedece a tres causas:
porque el asegurado se olvidó de pagar la cuota,
porque el asegurado no pagó en fecha o la tarjeta
de crédito rebotó el débito automático,
y porque el asegurado pagó al productor y el productor
no pagó a la compañía.
En estos últimos, la denuncia se deriva a la ahora
Gerencia de Autorizaciones y Registros (sector Productores)
para inspeccionar los libros y la habilitación
del productor. Si éste infringió alguna
norma la denuncia se deriva a la Gerencia de Asuntos Jurídicos.
También denuncian que contrataron la cobertura
con una compañía a través de un productor
y luego éste pasó la cartera a otra aseguradora.
Operatoria conocida en el negocio como corte de
cartera. Estos reclamos siguen igual camino que
el anterior.
Las demoras en el pago de siniestros es el segundo motivo
de denuncia. Algunas compañías tardan
mucho en pagar. En general el asegurado se acerca a denunciar
cuando pasaron los 45 días que fija la ley.
En las rentas vitalicias previsionales, el principal motivo
de reclamo es el no cobro de la renta.
En el caso de seguros de autos, también se dan
rechazos por uso distinto al declarado, por ejemplo, vehículos
asegurados como auto particular que se utilizan como remises.
Y muchas consultas son porque no encuentran
cobertura para el seguro de responsabilidad civil para
autos con una antigüedad superior a diez, quince
o veinte años. Si viéramos un manual
de suscripción que establezca que no aseguran autos
anteriores al 95, por ejemplo, la compañía
podría ser denunciada por discriminación.
En las pólizas de autos, la mayoría de los
asegurados viene con los papeles para hacer la consulta,
pero averigua y termina concretando una denuncia. En cambio,
en los seguros de combinado familiar la mayoría
directamente se acerca para presentar la denuncia, porque
viene con el problema concreto, por ejemplo, le rechazaron
el siniestro.
SORPRESAS. Las compañías más
denunciadas son aquellas que presentan problemas de solvencia
y las que tienen sanciones conocidas por sus asegurados.
Pero también en el organismo reconocen que, como
la cantidad está relacionada con el volumen de
producción, también se encuentran con sorpresas,
léase denuncias contra compañías
solventes y grandes.
Sí, mencionan con nombre y apellido a la aseguradora
off shore más denunciada: Prudenxia y La Prudencia
(dos versiones de la misma), con oficinas en Roque S.
Peña 730. En las pólizas muy bien
diseñadas e impresas dicen claramente que
la compañía está radicada en Panamá.
En general, los asegurados saben que la casa central
está en Panamá, pero argumentan que evaluaron
más seguro que estuviera fuera del país.
La Superintendencia ha tomado cartas en el asunto y publica
en su página web un texto informando a la opinión
pública sobre la operatoria ilegal de esta aseguradora
(ver recuadro).
CIRCUITO. Hay muchas consultas frente a las cuales
puede responder el personal de la subgerencia. Se dan
con demasiada frecuencia problemas, porque los asegurados
no leen las condiciones de póliza. Pero si
la consulta se transforma en denuncia, la subgerencia
abre un expediente y se lo deriva a la gerencia correspondiente,
donde se analiza y se pide por carta a la aseguradora
toda la información necesaria sobre el tema en
cuestión.
Luego se realizan análisis e inspecciones para
verificar la consistencia de la respuesta de la compañía
y se confecciona un informe. Este documento se trasforma
en un resumen ejecutivo para que los encargados jurídicos
dictaminen la necesidad o no de aplicar una sanción.
Es decir, se evalúa si la compañía
o el productor están incumpliendo la normativa
vigente.
La definición a la que se arriba es elevada al
Superintendente quien da la resolución final. Según
la ley, las sanciones son: llamado de atención,
apercibimiento, multa y suspensión (en el caso
de las compañías es de hasta tres meses
para operar en una o más ramas autorizadas o revocación
de la autorización para operar como asegurador;
y en el caso de los productores de seguros es de inhabilitación
hasta cinco años).
La gran mayoría de las inhabilitaciones de
productores y sanciones a compañías de seguros
se inician con la denuncia de un asegurado.
La Subgerencia hace tres llamados de seguimiento del trámite
de denuncia. Del otro lado del auricular, recibe las respuestas
más variadas: desde agradecer el llamado hasta
alguien que cuelga abruptamente el auricular. En esos
llamados, la SSN puede también comunicar que no
ha tenido respuesta y que el reclamo todavía continúa
caminando por los pasillos del imponente edificio de Diagonal
Sur.
Los
terceros no existen
Las 100 denuncias por mes que recibe la Superintendencia
de Seguros son todas denuncias de asegurados,
porque el organismo de control no recibe denuncias de
terceros. Aunque parezca paradójico,
esto fijan las normas. Las leyes de seguros indican que
las aseguradoras tienen la obligación de mantener
indemne al asegurado y que la Superintendencia de
Seguros debe velar que esta obligación se cumpla.
Así de simple, el tercero no forma parte.
Cuando el tercero llega al mostrador del organismo para
presentar una denuncia, los funcionarios le dan la buena
nueva: este no es el camino, la Superintendencia
no tiene competencia. Muchos no dan crédito
a la respuesta e igual presentan el reclamo. El organismo
les responde lo mismo por escrito. Le advierten que lamentablemente
tendrá que seguir el reclamo administrativo en
la compañía o iniciarle juicio al asegurado,
y le aconsejan que no cite en garantía a la compañía
porque mientras se desarrolla el juicio, el asegurado
puede cambiar de aseguradora.
Además, le piden que avise al organismo si inicia
el juicio, porque si hay una actuación judicial
la compañía tiene que hacer la reserva correspondiente,
y en eso sí puede y debe controlar la Superintendencia.
Si algún día lográramos que
todos denunciaran el inicio del juicio o mediación,
las compañías se verían obligadas
a tener el respaldo para todos los siniestros.
Prudenxia es trucha
La Superintendencia de Seguros ha recibido varias denuncias
contra la aseguradora off shore: Prudenxia y La Prudencia
(dos versiones de la misma). La Superintendencia ha tomado
cartas en el asunto y ha informado a la opinión
pública sobre la operatoria ilegal de esta aseguradora.
La carta dice textualmente:
Superintendencia de Seguros de la Nación
informa a la opinión pública:
Que Prudenxia Compañía de Seguros
GLS de CMISA, con sede en la ciudad de Panamá
y oficinas en Avda. Roque Sáenz Peña 730
de la Ciudad de Buenos Aires, no es una entidad aseguradora
autorizada a operar en seguros, ni está habilitada
para efectuar actividad de intermediación en seguros.
Que la empresa de referencia utiliza la denominación
de fantasía indicada, explotando la circunstancia
de existir efectivamente una aseguradora de nombre similar
lo cual no debe ser confundido, por lo que se recomienda
a la población estar alerta al respecto y se le
hace saber que la entidad Prudencia Compañía
Argentina de Seguros Generales SA, se encuentra
autorizada mediante Resolución N° 1250 del
16/06/1948, registrando domicilio en Lavalle 579 8°,
de la Ciudad de Buenos Aires.
Que a la fecha ninguna aseguradora autorizada para
operar en el país tiene domicilio en Avda. Roque
Sáenz Peña 730 de esta Ciudad de Buenos
Aires.
Dónde denunciar
Las denuncias se pueden hacer personalmente en Av. Julio
A. Roca 721, planta baja, stand de atención al
público de 10:30 a 17:30 hs., teléfono 4338-4000
int. 1011/1013/1014 y a través de la página
web del organismo: www.ssn.gov.ar
Gabriela
Barbeito