EMPRESAS
Un
tablero de mando integral (II)
Segunda
parte de la nota publicada en la edición de diciembre
sobre el Tablero de Mando Integral. Cómo anticiparse
a las tendencias del mercado.
Escribe
Jorge Fantin
jfantin@estrategiayfinanzas.com
Cuando
en la primera parte de esta nota presenté al Tablero
Integral de Comando, o Balanced Scorecard (según
su denominación original en inglés), mencioné
también que aún podíamos avanzar
un poco más en materia de medición de performance
y monitoreo estratégico implementando una versión
dinámica de dicha herramienta.
El concepto es sencillo: encontrar un conjunto óptimo
de indicadores que permitan visualizar no sólo
las cuatro perspectivas sobre las que se basa la Balanced
Scorecard (clientes, procesos internos, innovación
y crecimiento y financiera), sino también capturar
la perspectiva dinámica de la performance de la
firma.
Estoy seguro de que un ejemplo va a servir mucho más
que una explicación teórica para ilustrar
esta idea y ayudará a darle a su vez algunas pistas
acerca de cómo implementarla en su propia empresa.
Supongamos que usted tiene una casa en una zona fácilmente
inundable sobre las márgenes del Río de
la Plata, y quiere implementar algún sistema de
medición que le permita detectar la presencia de
una inundación para poder proteger sus pertenencias
y, si la gravedad del caso lo aconsejara, evacuar la propiedad.
La forma más fácil y económica de
hacerlo, aunque no la mejor, sería conformarse
con las lecturas proporcionadas por las autoridades locales,
por lo general una medición de la altura del río
en el puerto más cercano, y tomar decisiones basándose
en dichas cifras. Conociendo cuál es la marca máxima
aceptable por encima de la cual empezaría a comprometerse
la seguridad de su propiedad, usted podría comenzar
a ejecutar su plan de evacuación tan pronto como
la altura del río alcanzara dicho nivel.
Claro que en este caso tan sólo dispondrá
de algo de tiempo para proteger algunos de sus bienes
antes de abandonar la propiedad, ya que estará
actuando basándose en información tomada
directamente en el lugar y momento donde usted se encuentra.
Su capacidad de maniobra será muy limitada.
RIO
ARRIBA. Ahora supongamos que, en lugar de medir
la altura del río en el puerto local, también
recibe las mediciones de otros puertos río arriba.
Digamos que elige tres puntos ubicados a 50, 100 y 150
kilómetros. En este caso seguramente dispondrá
de al menos 12 horas de anticipación para tomar
decisiones. Si comparamos este tiempo con el del caso
anterior, vemos que hay ciertas ventajas en tomar mediciones
“río arriba”.
Hasta aquí no hay nada nuevo ni original en la
propuesta. Pero, en realidad, tampoco hemos avanzado en
el entendimiento de cómo es el proceso por el cual
el río llega a sufrir periódicas crecidas
y tampoco estamos en condiciones de anticipar su comportamiento
de una temporada a la otra.
Supongamos ahora que nos tomamos el trabajo de analizar
cuáles son los factores que determinan el nivel
del río. En primer lugar, tenemos el comportamiento
de todos los afluentes (ríos y arroyos que alimentan
su cauce). Pero, si vamos aún más allá,
tendríamos que considerar los regímenes
de lluvia en las zonas montañosas donde se encuentran
las nacientes de dichos afluentes.
En este último caso, conociendo la cantidad de
agua caída durante los meses de la temporada de
lluvias en la zona montañosa, podríamos
tener una estimación del nivel esperado de creciente
varios meses después, cuando toda esa agua termine
alimentando el río que pasa frente a nuestra propiedad.
El proceso es simple. Primero, entender cómo se
forma el caudal del río, cuáles son las
variables que lo determinan y, luego, realizar aquellas
mediciones que permitan llevar cuenta del comportamiento
de tales variables.
Esta metodología es ampliamente conocida en la
meteorología y otras ciencias, pero en el mundo
empresarial son muy pocas las empresas que se toman el
trabajo de entender la dinámica de su negocio,
al punto tal de poder realizar un auténtico ejercicio
de prognosis que les permita estimar la probabilidad de
ocurrencia de un conjunto determinado de escenarios posibles.
CASO
ZARA. Ahora le daré un ejemplo del mundo
de los negocios, para que esto quede mejor entendido.
La cadena de tiendas Zara, con puntos de venta en todo
el mundo, se caracteriza por llegar al público
consumidor con nuevos modelos, colores y diseños,
mucho antes que su competencia, aventajándola a
veces por varias semanas y hasta meses.
¿Cómo lo hacen? Muy simple. Tienen gente
que mira permanentemente lo que está pasando en
la calle, en el mundo del espectáculo y en el jet
set. Entonces, si resulta que una noche una conocida actriz
aparece luciendo un vestido de cierto color, o si en la
calle detectan que algunas chicas muestran un look novedoso,
de inmediato pasan el aviso al equipo de diseño
y, en un par de semanas, sus locales reciben una partida
de prendas diseñadas basadas en la tendencia que
sus equipos habían detectado previamente en la
calle. Para cuando el resto de los competidores se enteran
que el público quiere comprar prendas de color
rojo, Zara ya ha teñido de ese color sus vidrieras
y ya está buscando la nueva tendencia.
A eso me refería con la diferencia entre medir
el nivel de lluvias en la zona montañosa y tomar
el nivel del río en el puerto local.
No existe una receta universal para establecer cuáles
son las mediciones que debemos realizar para llevar adelante
nuestro negocio, pero en todo caso hay un solo consejo
válido: conózcalo íntimamente. Entienda
su dinámica y la forma en que las distintas variables
que lo afectan se combinan para generar performance. De
esa forma, será muy difícil que se equivoque.
Jorge
Fantin es consultor en dinámica estratégica
y profesor de estrategia y dinámica estratégica
en cursos de posgrado y programas de entrenamiento ejecutivo.
EL
COMERCIO
Inversión
en tecnología
El
Comercio Compañía de Seguros, empresa con
más de 118 años de trayectoria en el mercado,
invirtió más de un millón de pesos
en tecnología.
“La Compañía se encuentra en un proceso
de renovación de sus capacidades tecnológicas,
tanto en el área de infraestructura (hardware)
como en la de software por lo que continuaremos con las
inversiones durante el 2008”, enfatiza Sergio Romero,
gerente de Tecnología Informática.
La primera etapa consistió en el desarrollo para
el sitio web de nuevas características que incluyen
la posibilidad de realizar una denuncia electrónica
de siniestros y un sistema de emisión de solicitudes.
La segunda etapa involucra el reemplazo de software de
base y del software de correo, además de la modernización
del esquema de seguridad. Incorporar en el sitio web de
la compañía características como
descarga de libros rubricados, un sistema de Inspecciones
Previas y Single SingOn (una sola identificación
para varias instancias de programa); la puesta en marcha
de un nuevo WorkFlow para la administración de
Siniestros (sincronismo y secuenciación de tareas)
y un nuevo módulo de Gestión de Cobranzas.